por Luciana Bonomo  
Entrevistas
Notas
Fotos
Audios
Fútbol
Tenis
Basquet
Polideportivo
El diablo metió la cola: 0-0 con Boca y San Lorenzo quedó a 2 puntos.
Que digan lo que quieran. Que Independiente se fue a defender, puede ser cierto. Porque durante gran parte del segundo tiempo, el partido se jugó en el arco defendido por Lucas Molina —fue su primer partido como titular, ante el puntero del campeonato, y fue la figura—. Que le pegaron a Tévez, también. Después de los golpes que recibió contra Newell's, ayer en la Bombonera se turnaron para parar al mejor jugador del país, hasta que un foul de Félix Benito directamente lo sacó del partido. Pero con todo esto, el Rojo logró lo que había ido a buscar: su primer punto en la era Sosa, y el primero de los últimos dieciocho que disputó. Y pudo haberse llevado también un triunfo, si Gabriel Brazenas hubiera cobrado alguno de los dos penales que se comió.
Por el otro lado, Boca. Perdió tres puntos claves en Rosario y, en su casa, no supo quebrar el cerrojo defensivo que armó el equipo de Chiche. Los cinco puntos le permitieron a sus rivales acercarse y ahora los de Bianchi dependen mucho más de lo que pase el próximo domingo, justamente frente a River y en el Monumental. Solo que, de tantos golpes, Carlitos Tévez no solo se perdió el partido de ayer sino también el superclásico y, muy probablemente, el choque con Quilmes. Y Boca, sin Tévez, no lastima de la misma forma.
San Lorenzo, en cambio, sí pudo con una defensa excesiva: Olimpo se plantó en el Gasómetro a defender con once. Y si Saporiti hubiera podido poner a alguien más de la mitad de cancha para atrás, probablemente lo hubiera hecho.  
Con ese planteo, los de Bahía aguantaron 84 minutos, hasta que apareció el Beto Acosta, el gran goleador, líder de la tabla de artilleros junto a Tévez, Cavenaghi y Cervera, cada vez más cerca de los trescientos goles, para abrir el marcador con un cabezazo y cerrarlo cuatro minutos después, de penal.
Una vez más, el delantero de 37 años le dio el triunfo al equipo de Gorosito, que le ganó a un equipo chico de local por primera vez en el torneo y está más prendido que nunca. Porque ahora, a dos puntos, pasó a depender de sí mismo: si gana todos los partidos que le quedan, el ciclón es Campeón.
  Quilmes, en cambio, perdió en Rosario frente a Central, y ahora los dos están cerca. Y Banfield, que le ganó a Colón, también está a cuatro puntos de Boca. Ahora todos esperan una mano de River. Porque como dijo Veira, el campeonato está misterioso.
Cont@cto    l    Staff