por Luciana Bonomo  
Entrevistas
Notas
Fotos
Audios
Fútbol
Tenis
Basquet
Polideportivo
Se acabó el sueño copero
 
Agustín Calleri sorprendió a todos en esta serie: cuando para Argentina parecía todo perdido por el 0-2 del viernes, jugó un partidazo con Lucas Arnold para lograr el primer punto para el equipo de Luza, el sábado, en el dobles. A pesar de ser una pareja nueva, los dos rubios se entendieron a la perfección y vencieron a Albert Costa y Alex Corretja por 6-3, 1-6, 6-4 y 6-2.
Con la ilusión de una levantada, el cordobés se enfrentó esta mañana a Juan Carlos Ferrero, número uno del mundo y rey del polvo de ladrillo. Además de la ventaja de ser local, el español había jugado el viernes y vencido a Gaudio casi sin despeinarse.
Sin embargo, Calleri lo pasó por arriba: fue 6-4, 7-5 y 6-1. "Fue el partido de mi vida. Gananarle al número uno en su casa, con este marco y en la Copa Davis... Es imposible pedir personalmente más.", dijo.
Después, era el turno de Gaudio. De dar vuelta la historia del viernes, cuando fue un fantasma en la cancha frente a Ferrero. Pero, una vez más, el Gato se perdió en el partido, o nunca entró. En el quinto punto de la serie, el que definía el pase a la final, perdió con Moya por 6-1, 6-4 y 6-2.
"Hace diez años que me dedico a esto y nos puede pasar a cualquiera. Lo que más quería era ganar. Dejé todo y no pude.
Somos seres humanos y me tocó perder. Quería darle una alegría a la gente y a mi equipo luego de lo que había hecho el Gordo contra Ferrero, pero no pude. Moyá jugó brillante y era muy difícil ganarle. Cosas así pasan en la Copa Davis. Calleri, por ejemplo, fue el mejor del mundo ante Ferrero...."
 
Argentina tenía con qué ganar, pero la suerte no acompañó. Primero fueron las lesiones de Guillermo Coria y David Nalbandian, que obligaron al capitán Gustavo Luza a rearmar el equipo, con Arnold y Zabaleta.
Después, el bajón de Gaudio, que así como de local es imbatible, de visitante no pudo ganar. Y los calambres de Mariano Zabaleta —venía de una lesión—, cuando tenía bajo control a Carlos Moya, que no lo dejaron cerrar el partido y terminó perdiendo los tres últimos sets casi sin oponer resistencia.
  A España, en cambio, las cosas le salieron bien: si Argentina había tenido suerte en las series contra Alemania y Rusia porque sus estrellas estaban lesionadas —Tommy Haas y Marat Safin—, esta vez fueron ellos los que se alegraron con las bajas de los mejores argentinos. Además, Ferrero llegó a la serie estrenando su número uno en el ránking, y Carlos Moyá, que venía penando en el circuito, jugó —por lo menos contra Gaudio— el tenis que lo llevó a ser número uno y doble campeón de Roland Garros.
Argentina, ahora, tendrá que volver a empezar, después de dos semifinales seguidas en la Davis, el camino para quedarse con la Copa por primera vez.
Porque cada vez está más cerca, y cada vez tiene un equipo más parejo, donde cualquiera puede reemplazar a cualquiera y dar la sorpresa.
España, que hoy pudo festejar, deberá empezar a pensar en el césped del Rod Laver Arena, donde entre el 28 y el 30 de noviembre enfrentará a Australia —que viene de eliminar a Suiza— por quinta vez en una final y tratar de dar vuelta el 3-1 en contra del historial.
 
Cont@cto    l    Staff