por Luciana Bonomo  
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"Lo que más disfruto es haberle ganado a mi ídolo"
 
Desde que irrumpió en el circuito, Guillermo Coria siempre dijo que su máximo ídolo era André Agassi, ex número uno del mundo y uno de los 14 jugadores en la historia que ganaron los cuatro Grand Slam.
 
En Australia, en enero, les tocó enfrentarse por primera vez y Coria no pudo terminar el partido por las ampollas que por ese entonces lo tenían a mal traer. La semana pasada, por los cuartos de final de Roland Garros, estuvieron de nuevo frente a frente y las cosas fueron diferentes: El Mago de Rufino, que venía de ganarle a su compatriota Mariano Zabaleta, se llevó el partido por 4-6, 6-3, 6-2 y 6-4 para acceder a las semifinales de un Grand Slam por primera vez.
"Hoy, lo que más estoy disfrutando es haberle ganado a mi gran ídolo. Después del último punto, cuando me paré en la red, no sabía qué hacer, estaba muy emocionado. Fue como haber cumplido un sueño y creo que fue la alegría más grande que sentí. Obviamente que estar dentro de los diez mejores y haber ganado mi primer Masters Series fueron alegrías grandes, pero haberle ganado a Agassi fue lo más fuerte que me pasó.", dijo Coria en la Conferencia de prensa que dio ayer en el hotel Caesar Park. Con su actuación en el Masters Series de Hamburgo y en Roland Garros, superó a David Nalbandian en el ranking y se convirtió en el número seis del ranking y el mejor de la Argentina.
Frente a Agassi, el santafesino jugó un tenis casi perfecto. "Cuando perdí el primer set me di cuenta de que tenía posibilidades. Me había puesto nervioso cuando iba adelante y ahí me di cuenta de dónde estaba parado, miré todo el estadio que estaba lleno y me di cuenta de que tenía que disfrutar un poco, jugar suelto y hacer las cosas que venía haciendo. Eso me ayudó bastante para tratar de relajarme y hacer mi juego. Ese día me salieron todas las cosas perfectas y esa fue la clave.", explicó, y agregó: "Luli -Mancini, su entrenador- me dio la táctica y salió perfecta. A veces uno planea una táctica y cuando entra a la cancha está nervioso, o no sentís los golpes y no te sale, y ese día todo lo que habíamos hablado salió perfecto, jugué increíble y esa fue la clave. Siento que jugué uno de los mejores partidos de mi vida. "
  También se refirió a su derrota frente al holandés Martín Verkerk, por 7-6 (7-4), 6-4 y 7-6 (7-0): "Verkerk estuvo muy derecho, le salieron todas. Es muy difícil jugar contra un jugador de ese estilo cuando está derecho, creo que me sacó de ritmo totalmente. En sus games de saque yo ni tocaba la pelota y después cuando me tocaba sacar a mí me sentía con una responsabilidad muy grande de ganar sí o sí, porque después se me iba a hacer muy difícil quebrar. "
Su objetivo de hacer un buen Roland Garros lo cumplió. El de meterse entre los diez mejores, también. Para la segunda mitad del año, se abren otras posibilidades: "yo tengo la meta de quedar entre los ocho mejores para jugar el Masters y por eso me estoy entrenando muchísimo, se que puedo perder con cualquier jugador porque el nivel está muy parejo, así que hay que seguir entrenando y si pierdo con un cincuenta, sesenta o setenta estar tranquilo porque puede pasar, siempre que esté haciendo las cosas bien, con la misma humildad y dejando todo en la cancha."
La Copa Davis. "Es un sueño estar en Málaga, ojalá pueda estar en el equipo pero como vengo diciendo, faltan tres meses y puede pasar cualquier cosa. Hay muchísimos jugadores que pueden dar un batacazo en cualquier momento, hay un equipo armado muy sólido. Gaudio tiene un récord increíble y los conoce muy bien a Ferrero y a Moya, Nalbandian debutó y jugó muy bien, así que voy a tener que seguir teniendo los mismos resultados para tener una oportunidad. Además, faltan muchos torneos importantes y los chicos tienen toda la capacidad para hacer grandes torneos, así que hay que ir tranquilo, con las mismas ganas, y si cuando llega la fecha estoy en el equipo, voy a cumplir un sueño."
El número uno. "Hay que trabajar y hacer todo lo posible para llegar. Hoy estoy más cerca pero a la vez lejos, hay muchísimos puntos de diferencia y todavía tengo que mejorar mucho para ser número uno pero ojalá algún día pueda llegar."
 
"Que me reconozcan en la calle en Francia, que me pidan reportajes de diferentes medios del mundo fue muy raro, pero lo tomé con calma. Todavía no caigo del todo en lo que estoy viviendo, pero se que en lo personal sentí que cumplí un sueño que tenía desde chiquito." Dentro de poco, quizás, el tenis argentino quizás cumpla el sueño de tener un número uno del mundo.
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