por Luciana Bonomo  
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"A los jugadores los trato como a mis hijos"
Natalia Castaño - Vanina Sánchez
 
Sergio Batista volvió a Argentinos con un objetivo: llevar al Bicho de nuevo a la Primera División. Y ese objetivo está cada vez más cerca, ya que depués de once fechas jugadas del Clausura, su equipo es el único puntero y le saca dos puntos a El Porvenir —equipo al que recibirán el sábado en La Paternal—.
¿Cuáles son las claves de este Argentinos puntero del Nacional B?
- El trabajo más que nada. La mentalidad que tienen los jugadores en este momento para mantener la punta y para tratar de lograr el objetivo al fin del campeonato. Pero yo creo que más que nada, la parte anímica, la motivación que tienen y el trabajo, que es duro durante toda la semana y el sábado se refleja.  
Los jugadores destacan la confianza que sienten de tu parte, ¿vos cómo lo podés explicar?
- Uno trata de darle la confianza a ellos en el sentido de que jueguen libres dentro de la cancha, uno trata de motivarlos para que sientan la libertad. Y después la confianza que tenemos afuera, yo a ellos los trato como trato a mis hijos: les doy la confianza poniéndole los límites que hay que ponerles. Entre nosotros podemos hablar de cualquier cosa y yo creo que se sienten seguros, se sienten bien, aparte son pibes respetuosos, no se pasan de los límites, saben hasta donde pueden llegar. Eso hace que el grupo este bien y cuando vos tenés un grupo que está bien, las cosas se dan.
¿Les sirvió anímicamente que el Porvenir no haya ganado, después de la derrota de ustedes frente a Godoy Cruz?
- Vino bien porque mantuvimos la punta. Quizás anímicamente te pone muy bien, pero la bronca la tenés, después de ver los resultados que se dieron te agarra más bronca todavía porque podíamos haber sacado una diferencia todavía más amplia, pero bueno, el fútbol es así. Nosotros sabíamos muy bien que a la 12° fecha no íbamos a salir campeones, que algún partido podíamos perder y se dio el otro día. Pero hay que seguir, es un camino largo y duro. Ahora tenemos siete finales por delante y hay que tratar de mantener la punta y ganar como para tratar de jugar el primer ascenso, pero a veces un toque de atención viene bien, cómo para que veamos que esto no es fácil.
- ¿Sentiste mucha presión cuando regresaste al club en este campeonato, por el hecho de que la gente no obtuvo los resultados que esperaba en el torneo pasado?
  - Presión el técnico va a tener siempre, seas o no del club. La gente lo único que quiere es que ganes y que asciendas. Yo, si asumí es porque conozco al club, porque le tenía confianza a los jugadores, sabía que podía hacer una buena campaña, pero todavía no está dado. Sabés que vas primero hoy y perdés dos partidos y la gente ya empieza a pensar otras cosas. Hay que estar preparado para todo eso, para poder aguantar la impaciencia que puede tener la gente.

-¿Qué creés que cambió del campeonato anterior a éste, teniendo en cuenta que son casi todos los mismos jugadores?
- No sé que cambió. Yo no me puedo meter en lo que ellos hacían en el campeonato pasado con el técnico anterior. Lo que puedo decir es que desde que asumimos nosotros el equipo está bien, con confianza. Por lo que yo hablo con ellos, físicamente se sienten muy bien. Ellos saben que son 18 y de ahí el equipo no sale. La continuidad y la confianza que se tienen entre ellos es muy importante como para disputar un campeonato. Yo creo que cambió la actitud del equipo.
- ¿Cómo los afectó la vuelta al barrio?
- Se hace más difícil, porque la gente te presiona más. Es bueno porque vienen muchos hinchas, por el momento estamos bien, la gente está alentando, pero muchas veces hay que mantener la paciencia, la tranquilidad, los partidos no se ganan en cinco minutos como quieren. Hay 90 minutos y la gente te va llevando, te va exigiendo cosas que vos no podés. Es bueno porque tenés tu cancha, pero tiene sus contras también.
¿Cómo es tu relación con los dirigentes, teniendo en cuenta que en el ciclo anterior tuviste algunos problemas?

- Buena. Los problemitas ya los charlamos. Creo que antes ellos no llegaron a conocerme a mí, ni yo a ellos. No nos pusimos de acuerdo en algunas cosas y por eso nos tuvimos que ir. Ahora la relación es buena, lo que ellos tienen que hacer lo están haciendo bien y nosotros hacemos bien nuestro trabajo.  
Hay muchos que dicen que Leonardo Pisculichi es un jugador diferente ¿vos cómo lo ves?
- Pisculichi está adentro del plantel. Es un muy buen jugador, como hay otros que lo son también. A veces la gente no entiende que cada jugador tiene su momento y hay momentos del partido en lo que por ahí se lo necesita más que en otros y "Piscu" es un jugador, que si bien puede jugar de titular, para nosotros la conveniencia es que entre en el segundo tiempo, cuando los contrarios están cansados, cuando se abren los espacios. "Piscu" es un jugador que desnivela y te cambia el partido, pero quizás de entrada, cuando el partido es muy cerrado, le cuesta, pero no deja de ser un gran jugador.
¿Por qué creés entonces que él es uno de los jugadores que la gente pone más arriba y después es a uno de los que más le pegan cuando por ahí no rinde lo máximo?
- A la gente hay que entenderla porque es hincha y a veces tiene una venda en los ojos. Me pidieron un montón de veces que lo ponga y cuando lo ponía de titular me pedían que lo saque. El jugador trata de hacer lo imposible adentro del campo, a veces se le da y otras no.
Algunas fechas atrás dijiste que te alegraba el progreso de "Charles" Pérez y Arce, ¿eso tiene que ver con la confianza de la que hablabas antes?
- A mí me alegra que estén como están. Cuando yo llegué y dije que ellos dos se tenían que quedar la gente casi me mata. Y yo me la jugué porque confiaba en ellos, porque son jugadores con muchos años en Primera. Por suerte ahora están rindiendo como yo lo esperaba y la gente ahora los aplaude.
  ¿Te gustaría dirigir en algún otro club?
- Me gustan los clubes que tienen la filosofía de fútbol que tiene Argentinos, que es la misma que tengo yo. Uno siempre aspira a lo mejor, pero yo voy despacio. Uno aspira a dirigir la selección nacional. Si no tuviera objetivos o sueños no estaría acá. Quizás también me gustaría dirigir Independiente o River, pero despacio. Son sueños y se trabaja para eso.

¿Intimamente ya te imaginas una final frente a Instituto?
- No. Faltan siete fechas y están todos peleando ahí. Y no, porque es un campeonato muy peleado, muy parejo y acá cualquiera le puede ganar a cualquiera. Nosotros sacamos una ventaja sobre el resto de los candidatos, pero acá no te podés dormir.

 
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